Los viajes de Navidad suelen combinar tráfico, cambios de rutina y casas desconocidas. Preparar al gato con tiempo ayuda a que el trayecto sea más seguro y tranquilo.
Planifica el viaje
Revisa la duración, las paradas y el lugar de llegada. Lleva su comida habitual, agua, medicación si la necesita, documentación, empapadores y una manta con olor familiar. La guía general para viajar con gatos te servirá como punto de partida.
Haz que el transportín sea un refugio
Déjalo abierto varios días antes, coloca dentro una manta conocida y premia la entrada voluntaria. Si aún no lo acepta, consulta cómo acostumbrar a un gato al transportín.
Al llegar
Prepara una habitación tranquila antes de abrir el transportín. Mantén puertas y ventanas cerradas, evita pasar al gato de brazo en brazo y deja que explore a su ritmo.